Cocinas, el centro del hogar

La cocina ha dejado de ser una zona simplemente de trabajo para convertirse en un ambiente que invita a compartir en torno a una comida. La industria del diseño ofrece un sinfín de posibilidades para su adecuación. Hay una para cada estilo. Inspírese.

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La zona de la cocina hoy en día es, como lo ha sido siempre en el transcurso de la historia de Occidente, el centro de la casa y de la vida familiar. La palabra hogar en sí misma se deriva del latín focus (fuego), haciendo referencia a la hoguera o brasero que se ubicaba tradicionalmente en el centro de la vivienda y que contenía la llama sagrada –que nunca se extinguía–, con la cual la familia rendía culto al espíritu de sus antepasados. Esta misma llama, el mismo fuego sagrado familiar, se utilizaba para cocinar los alimentos que se consumían. Desde aquellos tiempos inmemoriales hasta el día de hoy, el espacio de preparación ha sido el centro de reunión de la familia, aquel lugar místico donde se refuerzan los lazos interpersonales, en torno a la comida y al fuego.

Tras entender su importancia y su conexión con la identidad de la familia, la industria del diseño ha generado un sinfín de propuestas para este espacio. En términos de su distribución general, podemos clasificarlas en dos tipos básicos. Por un lado están las cerradas y completamente independientes de los otros ambientes de la casa, las cuales, la mayoría de las veces, suelen incorporar un comedor auxiliar para poder ofrecer un área de interacción y funcionar así de manera completamente autónoma. Y por el otro está la opción de la abierta, unida a las demás zonas sociales de la vivienda, como el comedor y el salón.

Con la tendencia a la reducción en área de las viviendas y la búsqueda de zonas más limpias y depuradas, es cada vez más fuerte la inclinación hacia una cocina abierta, totalmente expuesta a la vista y a la interacción con los demás ambientes. Incluso en viviendas de gran tamaño se busca tener la posibilidad de incorporar la propuesta cerrada a los espacios sociales de la casa, a partir de puertas apilables o muros móviles que provean la doble condición cerrada/abierta, según lo exija la ocasión. Esta exposición permanente de necesidad de un diseño meticuloso de sus elementos, pues no siendo ya un ambiente cerrado e independiente, fácil de ocultar, sus componentes se convierten en parte fundamental de la estética de la vivienda.

Color y textura Empresa: Porcelanosa Grupo Cocina: Serie Emotions Cocina (foto abajo): Trotter, serie Emotions En estas dos cocinas se observa una paleta cálida y natural basada en el color y la textura otorgada por las maderas de nogal y roble, complementadas con tonos grises y verdes desaturados. El mobiliario se extiende por toda la superficie de los muros de manera continua, pasando prácticamente desapercibido, especialmente cuando están cerradas las puertas. Adquieren así protagonismo la península y la isla, espacios de trabajo y reunión. La cocina de la foto superior tiene frentes de roble polvo rustificado en estratificado grey glass (Gamadecor); pisos Concept Natural, colección High-Tech (Venis); grifería Urban (Noken); e iluminación Dado (Gamadecor). La inferior está equipada con frentes de madera nogal seda en lacado limo brillo (Gamadecor).

En términos de materialidad hay una amplia gama de opciones que cumplen con esas necesidades estéticas y a la vez ofrecen facilidad de uso, limpieza y mantenimiento. Con respecto a las superficies vistas de cajones, puertas de mobiliario y áreas de almacenamiento, por ejemplo, el uso del vidrio y los aglomerados de madera acabados en melamina o poliuretano permiten generar una infinita gama de texturas y colores, acabados brillantes o mate, transparentes, translúcidos u opacos, coloridos o sobrios, naturales o planos.

Todas estas posibilidades están disponibles en superficies homogéneas y lisas, fáciles de limpiar y mantener, resistentes al uso y a la humedad, detrás de las cuales se encontrarán cajones, canastillas y repisas de diferentes tamaños y formas para responder a las exigencias de almacenamiento. Fundamentales en estos muebles son los herrajes ocultos, que estilizan el diseño otorgando un aire de simpleza y elegancia.

En cuanto a los mesones y superficies de trabajo pueden utilizarse desde materiales tradicionales como granito, piedra o madera (tratada correctamente para garantizar su impermeabilidad) hasta superficies de concreto, acero inoxidable, cuarcitas o vidrio. A la hora de escoger el material de estas superficies es importante, además de la estética, pensar en su durabilidad, poca porosidad (impermeabilidad) y resistencia al trajín del día a día.

Estas mismas consideraciones se tendrán en cuenta al elegir el piso, aprovechando la oferta porcelanatos que imitan texturas naturales de piedra o madera, y pisos vinílicos, laminados y estructurados de madera resistentes a la humedad.

Inspiración oriental Empresa: Scavolini - Absolute Media Línea: Ki Collection Diseño: Nendo La palabra Ki, original del idioma japonés, posee dos significados completamente distintos: madera y bowl. Ciñéndose estrictamente a estos dos conceptos, la línea de cocina Ki articula las diferentes funciones y detalles que requiere este ambiente y los “esconde”, transformándolos en dos tipos de contenedores: madera (cajones, mobiliario y zonas de trabajo) y bowl (áreas de lavado, lámparas y espacios de almacenamiento). Un concepto simple y natural, sutil y a la vez contundente, que genera espacios amplios, libres y relajados.

En términos de electrodomésticos también hay una enorme y variada oferta en cuanto a la estética de los aparatos en sí mismos, así como en la manera de incorporarlos al diseño general de la cocina. Muy en boga están las neveras panelables, que ofrecen la posibilidad de enchaparse en el mismo material del conjunto de la cocina, pasando completamente desapercibidas entre el mobiliario; pero si la intención es mostrarlas, podemos hallarlas en infinidad de colores, con acabados plásticos, metálicos o en vidrio.

Encontramos también torres de hornos, microondas y tradicionales, especiales para pastelería o panadería, cuyos tableros digitales y líneas simples los convierten en elementos para exhibir; estufas de inducción o de gas, limpias y sobrias, parrillas o planchas especiales para teppanyaki, cavas de vinos con temperaturas perfectamente controladas, campanas de extracción invisibles (embebidas en el cielorraso) o expuestas como un elemento escultórico, lavavajillas eléctricos pequeños o grandes, pocetas de lavaplatos sencillas, dobles…

“Para gustos, hay colores”, dice el conocido refrán. Nunca fue esto tan cierto como en el caso del diseño de una cocina moderna. Con esta gama infinita de posibilidades, los electrodomésticos, muebles, materiales, formas y texturas de este espacio responderán perfectamente a las exigencias de uso que tengan sus habitantes y a la línea de diseño que marque el conjunto de la vivienda, definiendo el espíritu del hogar y reforzando la identidad de la familia. 

Combinación vibrante Diseño: Diana Drews Construcción: Álvaro Garcés (Exporenso) Inspirada en el altar de una iglesia, fungiendo como eje focal de un espacio de cinco metros de altura, esta cocina atrapa las miradas con sus motivos repetitivos y su mezcla aleatoria de color. Siguiendo la línea de trabajo de Diana Drews, artista, dueña y diseñadora de este ambiente, el mobiliario está construido a partir de piezas recicladas o reutilizadas: una serie continua de latas impresas con diversos motivos (betunes, sardinas, veneno antiinsectos, etc.) que no fue posible utilizar en la industria por sus mínimos defectos de impresión. En lugar de desechar este material, la artista lo utilizó para enchapar los muebles de su cocina, generando patrones y combinaciones vibrantes que, complementadas con resinas y herrajes de óptimo desempeño, hacen de este mobiliario una útil, cómoda y funcional obra de arte.

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